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Diario Masonico ==> Recuerdo masonico

Mar 03, 2018 1 comentario
Diario Masonico ==> Recuerdo  masonico

Recuerdo  masonico

Era una extraña mañana… Hoy se sentía menos él… Se sentía menos aquel maestro que todos decían que era… Hoy tenía menos certezas y muchas más preguntas… Hoy se sentía menos él… Pero cómo es eso posible?... Cómo alguien puede sentirse menos él?... Cómo alguien puede dejar de ser quien es o dejar de saber aquello que sabe?. La memoria es un tesoro injustamente menospreciado… Casi nunca reparamos en ella, más allá de uno u otro comentario fatuo que atribuye a la falta de memoria nuestro desorden mental; pero cuando realmente falla… cuando dejas de poder recordar, es entonces cuando entiendes que aquello que recuerdas es realmente lo que eres.

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Qué duro resultaba ahora recordar aquella noche… Qué doloroso fue el instante en el que estando en el templo de la luz y el conocimiento, lo olvidó todo… todo lo que sabía o creía saber, todo lo que aquellos símbolos simbolizaban y hasta quiénes eran aquellos a los que apenas un instante antes llamaba hermanos… Qué cruel resultaba aquella broma del destino… Olvidar aquello que sabía y no conocer a su propia familia, era en sí mismo dejar de ser quien era… Pero es que es tan fácil dejar de ser quien se es?... Acaso un Maestro como él puede olvidar los símbolos que son parte de él?, acaso se puede olvidar el hogar?... Y peor aún, se puede olvidar a sus hermanos?. Lo cierto es que todo se borró de pronto… Lo cierto es que durante ese tiempo en el que olvidó todo, también dejo de ser quien era, o al menos, fue menos él.

Por suerte esa pérdida de memoria momentánea del maestro, causada por una u otra enfermedad, o quizá por los años vividos, tal vez por los eones que aún le faltaban por vivir o quién sabe por qué… duró poco… y conforme a que sus recuerdos regresaban a él, se iba cambiando la angustia de no saber nada, a la extraña levedad que producía el volver a repasar cada recuerdo y cada conocimiento… recordaba a sus hermanos, a cada uno desde su propia iniciación… eran tantos y tan variados… eran tantos y tan queridos; recordó cada paso dado junto a cada uno… recordó como cada uno fue matando al aprendiz para dejar que naciera el maestro… recordó de unos pocos algunos momentos gratos de celebración y solaz… recordó los libros leídos y los rituales cumplidos… recordó el sendero recorrido y recordó que pese a haber leído mucho y aprendido aún más… no sabía nada… nada… recordó que el conocimiento no se aprende, se interioriza… se hace uno con nosotros, carne de tu carne y esencia de tu esencia… recordó que es de dentro de donde viene aquello que se sabe… recordó que no es necesario recordar sus símbolos, como no es necesario recordar tus brazos o tus piernas… simplemente son… simplemente están… no son un conocimiento, sino parte de tí… Recordando y recordando…. Un recuerdo se transformó en pregunta… Cómo era que recordaba a sus hermanos en los momentos de celebración, en los momentos de disfrute…

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Es que acaso sólo éramos hermanos para brindar, para alegrarnos? Y en la enfermedad? Y en los momentos duros? Acaso no se compartía nada más que la celebración? De repente, esa sensación de levedad se transformó en una profunda tristeza, en la tristeza que te produce saber que estás solo…. En la tristeza que te produce pensar que aquello que creías real no lo pueda serlo… pero pronto, con la prontitud con la que llegaban sus recuerdos… con la que se aclaraba su mente… recordó que no era la falta de fraternidad…. Es que en la naturaleza del hombre está el poder compartir la felicidad y la sonrisa… Pero el dolor, la tristeza… esos no se comparten, porque nadie puede sentir tu dolor… aunque lo diga y aunque te acompañe…. Porque nadie puede sentir tu tristeza, aunque se ponga triste por ti… no comparte la tuya…. Tiene la propia….

Y poco a poco fue reconstruyendo la memoria… los momentos… las relaciones… y al recordar cada hecho y cada acto compartidos fue como volver a vivirlos… Sí... recordó a cada hermano desde su propia iniciación. Si… recordó cada paso dado en su compañía... Y al verlos… ahora… después del tiempo recorrido, del camino andado… convertidos en Maestros… recordó por qué el seguía siendo sólo un humilde aprendiz… Recordó que el tiempo no debe ser la medida del grado que ostentes… recordó que el conocimiento no debe ser un tesoro que se busque, sino un camino que se ande… recordó que construirse no significa adornarse de oropeles… que construirse tiene más relación con el rudo oficio de labrar la piedra, de tallarla… golpe a golpe… de que el mazo golpee el cincel para alisar los nudos… esos nudos del temperamento, del carácter, de los atavismos,… esos que nos hacen tal vez más humanos y al mismo tiempo… tal vez menos humanos….

Porque la humanidad… qué contradicción más grande! La Humanidad, el gentilicio de los humanos, es muy poco humana…. Porque guarda en sí misma muy poco de aquel sentimiento de humanidad… y tal vez… y sólo tal vez… el trabajo del aprendiz sea volver a ser humano… volver a sentir… a sentir sinceramente como sienten los niños… volver a reír… a reír sinceramente como lo hacen ellos…. Dejar de lado la vanidad, el ego, la pertenencia y la propiedad, dejar de lado ese falso orgullo… que deje de importar el grado, las medallas, las condecoraciones y oropeles… y tal vez el objetivo sea solamente ser digno de portar aquel mandil blanco… que un día me presentaron como la mayor condecoración que hombre alguno podía tener: el ser un humilde aprendiz… Y sí… recordó… recordó y de tanto recordar, a lo mejor desde ese día fue mucho menos él… acaso olvidó tal como se debe, su grado y aquello que creía saber y tal vez y sólo tal vez al olvidarlo o quizá al recordar que el sufrimiento y el dolor no se comparten… recordó de que se trata ser humano… de que se trata ser un humilde aprendiz de humano.

Decide ser feliz y sonríe, es gratis y contagioso, convierte cada día en una maravillosa aventura digna de ser vivida y sé la mejor versión de tí que te sea posible. NAMASTE… IN LAK ECH… SALAM ALEIKUM… SHALOM o en el idioma que prefieras, TE AMO Y RESPETO. Van… aprendiz eterno.

Llegando al final este artículo, agradeciendo que hayan tomado su precioso tiempo en la lectura. Les recordamos nuestra  Tienda en línea y que pueden adquirir artículos masónicos muy variados.No olviden suscribirse al Blog si todavía no lo han hecho, compartir en sus redes sociales y seguirnos en Twitter en:@MasonicoTemplo, o en Facebook

Autor y Colaborador,  Q:. H:. Van Maldonado el 3 de Marzo, 2018 

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  • Paz,Paz Paz

    Ariel Llerandi Heredia en

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